Donde estamos



El Centro El Abedul está situado en camino Río Pradillo, 2, en la Colonia de Camorritos situada en el pueblo de Cercedilla a 60 km. de Madrid.  
El acceso a nuestro valle de extraordinaria belleza, es sencillo, bien por coche por dos carreteras diferentes o en autobús o tren de cercanías.

CÓMO LLEGAR

Cómo Llegar Desde Madrid a Cercedilla

Por la carretera M-607
Salir de Madrid por la M-607 dirección  Colmenar Viejo y llegar hasta Cerceda. Allí en la rotonda tomar la carretera M-614 hacia Pto. Navacerrada y Cercedilla y después seguir por  el desvío a la carretera M-622 hasta Cercedilla, atravesar el pueblo y tomar la carretera dirección Colonia Camorritos

Por la Autopista A-6
Salir de Madrid por la A-6 hacia Coruña. En el kilómetro 42 tomar el desvío para la M-614 dirección Guadarrama. En el semáforo de la Residencia de Ancianos de Guadarrama tomar la M-621 hasta Cercedilla. Una vez en Cercedilla, pasar la estación de tren y seguir la carretera hasta el cruce de vías. Antes del cruce girar a la izquierda y continuar por la carretera hasta Camorritos.

En Tren y Autobús
1. Desde la estación de Tren de Atocha o Chamartín, línea C-8b (cercanías). Para conocer el horario de trenes
2. Desde la Estación de autobuses de Moncloa. Línea 684 hasta Cercedilla. Para conocer el trayecto y el horario de la línea 684
El viaje hasta Cercedilla dura algo más de una hora. En la misma estación de Cercedilla se puede coger un Taxi hasta la entrada del Centro en la camino Río Pradillo, 2.


Cómo Llegar Desde Cercedilla a El Abedul
Después de unos tres kms. de subida por la carretera de Camorritos, se deja a la izda. un edificio grande blanco que es una residencia de ancianos. A 100 m. aproximadamente, a la derecha hay que pasar por encima de la vía del tren en un paso a nivel sin barreras, (este paso está antes de llegar a la  antigua estación de Camorritos, ya que hay otro después). A partir de este punto  ya no hay asfalto, es camino de tierra. A unos 20 m. a la izquierda comienza la calle Río Pradillo. Seguirla hasta el final, acaba en una puerta mecánica marrón. Llamar al timbre.